Aún tengo en mi retina tu mirada estupefacta, de aquél hombre que no esperaba encontrarse con esta mujer cambiada, de sabor maduro, sin siquiera imaginarlo…
Aún siento la victoria en los labios de dejarte sin saber qué hacer, decir o pensar, con tan sólo mirarme...
Nunca creí ser capaz de causar tal alboroto, a ti, que me causaste tanto dolor con tan sólo una palabra,
Hoy soy más fuerte y quizás tal vez un poco gracias a ti, gracias a mi, gracias a todo...
Todos merecen una segunda oportunidad, y te la di, sin si quiera pedirla, sin necesitarla y sin quererla, y mira lo que hiciste, la cagaste... nuevamente...
Es gracioso para mí, ver tu cara todavía en mi memoria, pensar y darme cuenta que no esperabas tal emboscada de la mujer que conociste… esa niña linda que sonreía con el alma, de la que hoy, sólo quedan vestigios de alegría como aquella...
Hoy, ésta soy, aunque te sorprenda, te duela y te cueste creerlo, sí, ésta soy yo

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